Ya me quedaban tres días para irnos, yo me encontraba falta con mis partes doloridas. Me había calmado un poco pero mi instinto era salir a la calle a ver a la gatita del huerto de al lado. Llego el día que no teníamos que volver nuestras vacaciones habían terminado. Mis dueños cargaron el coche, me metieron en el transportin y dirección Madrid, mis amigos iban enfrente de mi en el otro transportin. Cuando bajamos del pueblo yo ya estaba otra vez mareado imaginaros tuvimos que parar otra vez en una gasolinera para que me pudieran limpiar, mi dueña tenia miedo por si se me infectaban los puntos. Paramos y solo estaba abierto el cuarto de baño de los caballeros, me metieron allí, mi dueña atranco la puerta para que no pasara nadie, pero no le sirvió de nada empezaron a entrar hombres y mear en los urinarios (pobre de mi dueña en que jaleos le meto y que vergüenza paso) cuando me dejaron limpio proseguimos el viaje. Yo seguía babeando y mareándome cuando llegamos me tuvieron que bañar de nuevo (una cosa que odio aunque era por mi bien y por el bien de mis dueños porque echaba un pestazo).
Yo estaba contento estaba de nuevo en mi casa, me daban antibiótico para que no se me infectaran los puntos me los tenían que quitar en siete días pero yo bruto de mi me los arranque (lo hice para que no me llevaran a ningún lado) cuando mi dueña se dio cuenta tenia la herida abierta y me tenia que curar todos los días claro que esperaba que me durmiera porque no me dejaba.que me tocaran.
Bueno estas han sido las aventuras de mis primeras vacaciones espero que os hayan gustado. Yo me lo he pasado bomba, ahora sigo haciendo de las mías, no dejo dormir a mi dueña , todos los días le despierto a las seis de la mañana, hago de rabiar a Rocky (le doy collejas con la patita, para que me gruña. etc...)
Por último quiero agradecer a mi dueña por la paciencia que tiene conmingo y por darme un hogar donde recibo mimos y cariños.
Y sobre todo espero que haya muchas personas que le den oportunidad a otros coleguitas mios para que tegan un hogar como yo que se lo agradeceremos de por vida
viernes, 30 de septiembre de 2011
lunes, 12 de septiembre de 2011
Ya no sabían que hacer conmigo se me había metido en la cabeza irme de casa para pelearme con el gato. Ventana o puerta que veía abierta allí estaba yo intentándome escapar. Mi dueña estaba harta no sabia que hacer conmigo.
La oí hablar por teléfono quedando con alguien para llevarme no se adonde (estaba preocupado no se lo que tramaban). Me dejaron sin comer desde por la tarde y parte de la mañana siguiente y me metieron en el transportin (iba yo solo mis compañeros de piso se quedaron en casa) me metieron en el coche y nos dirigimos a otro pueblo (que mareo otra vez tenia, se me descomponía la cara iba todo el rato babeando), por fin llegamos bajamos del coche y me entraron a una casa, allí había un hombre que decía que era veterinario, me sacaron del transportín y entre mi dueña y el señor veterinario me sujetaron y me pusieron una inyección que mareo tenía me volvieron a meter en el transportin parecía borracho. Le dijeron a mi dueña que en una hora volviera, pero no se lo que paso que no volvió (seria porque no me dormía) llamo el señor veterinario a mi dueña y le dijo que hasta el día siguiente no me llevaría que la anestesia no me hacia efecto que era un salvaje. Luego me entere que mi dueña estaba muy preocupada que cuando fue a recogerme el señor veterinario le atendió desde la puerta entre abierta diciendo que no me hacía efecto la anestesia, que se volviera al pueblo y que me llevaría más tarde (pero no me llevo), al día siguiente tampoco me llevo y al tercer día me vinieron a recoger, os estaréis preguntando que paso, mi dueña pensó que me había pasado algo (que el veterinario se había pasado con la anestesia y no se lo quería decir), pues en efecto algo me paso la anestesia no funciono, me tuvieron que llevar a Granada y dejarme ingresado (pobre de mi me quede sin lo más preciado para los varones).
Cuando vi a mi dueña empecé a maullar desesperado, el transportin lleno de sangre y en mis partes más preciadas tenia puntos, cuando llegue a mi casa no podía ni andar de lo mal que lo había pasado solo quería cariñitos.
La oí hablar por teléfono quedando con alguien para llevarme no se adonde (estaba preocupado no se lo que tramaban). Me dejaron sin comer desde por la tarde y parte de la mañana siguiente y me metieron en el transportin (iba yo solo mis compañeros de piso se quedaron en casa) me metieron en el coche y nos dirigimos a otro pueblo (que mareo otra vez tenia, se me descomponía la cara iba todo el rato babeando), por fin llegamos bajamos del coche y me entraron a una casa, allí había un hombre que decía que era veterinario, me sacaron del transportín y entre mi dueña y el señor veterinario me sujetaron y me pusieron una inyección que mareo tenía me volvieron a meter en el transportin parecía borracho. Le dijeron a mi dueña que en una hora volviera, pero no se lo que paso que no volvió (seria porque no me dormía) llamo el señor veterinario a mi dueña y le dijo que hasta el día siguiente no me llevaría que la anestesia no me hacia efecto que era un salvaje. Luego me entere que mi dueña estaba muy preocupada que cuando fue a recogerme el señor veterinario le atendió desde la puerta entre abierta diciendo que no me hacía efecto la anestesia, que se volviera al pueblo y que me llevaría más tarde (pero no me llevo), al día siguiente tampoco me llevo y al tercer día me vinieron a recoger, os estaréis preguntando que paso, mi dueña pensó que me había pasado algo (que el veterinario se había pasado con la anestesia y no se lo quería decir), pues en efecto algo me paso la anestesia no funciono, me tuvieron que llevar a Granada y dejarme ingresado (pobre de mi me quede sin lo más preciado para los varones).
Cuando vi a mi dueña empecé a maullar desesperado, el transportin lleno de sangre y en mis partes más preciadas tenia puntos, cuando llegue a mi casa no podía ni andar de lo mal que lo había pasado solo quería cariñitos.
domingo, 11 de septiembre de 2011
No dejaba de llamarme el dicho gato entre la alambrada, yo creía que quería jugar conmigo, pero estaba equivocado lo que quería era cogerme entre sus zarpas. Lo que el no sabia que yo era muy listo y encima mas joven que el. El quería el dominio de los huertos, pero yo no iba a dejar que quisiera ser dueño del mio. En la casa de al lado había una gatita (bien guapa por cierto), pero pocas veces salia a verme. Mi dueña cada vez que veía al otro gato se ponía enferma de pensar que me iba a pelear, hasta que un día entre la verja nos liamos a zarpados (a todo esto mi dueña con un palo fue a ver si asustaba al gato, para que me dejara en paz). Yo estaba en mi salsa, tenia a un gato tonto que me quería dominar, intentaba cazar pájaros, me lo estaba pasando de rechupete. Un día intente desde la terraza cazar un pájaro que estaba posado en un naranjo , me tire para ver si lo podía pillar pero entre los gritos de los niños que me estaban mirando porque se creían que me iba a pasar algo, el pájaro se escapo, mientras yo caía desde el árbol hacia el suelo (tranquilos no me paso nada). Yo temblaba cada vez que oía decir a mi dueña que me iban a capar para ver si me tranquilizaba (que manía tenia, varón que entra en su casa lo capa) como hizo con el pobre Rocky que desde que le caparon se ha vuelto un Yorky regordete. Yo no quería que me hicieran nada de eso, no puedo evitar ser revoltoso.
Una tarde me escape por la ventana para ver si veía al gato, se dieron cuenta porque el gato cuando me vio empezó hacer ruidos raros, y mi dueña salio corriendo a la calle para ver si me podía coger. Decidierorn ponérmelo mas difícil y poner mosquiteras clavadas a las ventanas para que no me pudiera escapar pero dio igual porque una noche rompí la mosquitera y me salí para poder enfrentarme al gato (lo mas gracioso que cuando nos oyó mi dueña salio en pijama) corriendo detrás del gato con un palo y intentándome coger, se lo puse muy difícil me subí a un tejado y no quería bajar (hasta que al final me canse y entre de nuevo en la casa).
Una tarde me escape por la ventana para ver si veía al gato, se dieron cuenta porque el gato cuando me vio empezó hacer ruidos raros, y mi dueña salio corriendo a la calle para ver si me podía coger. Decidierorn ponérmelo mas difícil y poner mosquiteras clavadas a las ventanas para que no me pudiera escapar pero dio igual porque una noche rompí la mosquitera y me salí para poder enfrentarme al gato (lo mas gracioso que cuando nos oyó mi dueña salio en pijama) corriendo detrás del gato con un palo y intentándome coger, se lo puse muy difícil me subí a un tejado y no quería bajar (hasta que al final me canse y entre de nuevo en la casa).
viernes, 9 de septiembre de 2011
Como os decía mis aventuras acababan de comenzar, la casa era mucho más grande hasta tenía una gran terraza desde donde había unas escaleras que bajaban al huerto (mi cabeza estaba maquinando por donde podía escaparme para poder jugar y correr). Pasaron unos días hasta que me acostumbre a mi nuevo hogar de vacaciones, me volvía loco corriendo por la casa, siguiendo a mi dueña a ver donde iba, hasta que un día vi como se abría la puerta de esa terraza que bajaba al huerto, era mi ocasión para experimentar lo de bajar al huerto con mis dos compañeros (Nika y Rocky). Bajaba con mucho cuidado y mirando todo a mi alrededor para ver lo que había, allí mi encontré con otra compañera llamada Canela (a la que no gustaba mucho sería porque era una perra, a mi tampoco me gustaba). A mi dueña no le gustaba mucho que bajara al huerto, la verdad es que temía que encontrara una salida y me pudiera perder. Así que cada vez que me veían en el huerto me subían a la casa y solo me dejaban mirar a través de la reja de la terraza. Mi dueña no sabia como me bajaba al huerto si estaba la puerta de la terraza cerrada hasta que un día llego y me pillo saltando entre los barrotes de la terraza, pusieron cartones para tapar los huecos de los barrotes, pero no sirvieron de nada me las apañe para poder escaparme. Me pusieron un collar rojo con un cascabel, por si me perdía. Lo que ellos no sabían es que me gustaba bajar porque entre la alambrada había otro huerto y allí estaba un amigo subido a un pequeño tejado llamándome (miau, miau). Todos creían que era una dulce gatita que estaba en celo, pero todos se equivocaban era un gato que quería guerra (pero lo peor estaba por venir)
jueves, 8 de septiembre de 2011
LAS AVENTURAS DE UN GATO CALLEJERO LLAMADO MISSY
Hola me llamo Missy (aunque a veces cuando hago trastadas me llaman Misifú o Messi), os voy a contar mis aventuras estas vacaciones. Mi familia y yo nos fuimos de vacaciones a un pueblo de Jaén (donde yo nací hace un año). Me metieron en un transportin, cuando salimos de Madrid yo iba mareado y me dio por vomitar y del mareo que tenia se me descompuso el cuerpo (a mi dueña que se llama Pili ) se le cambiaba la cara por momentos, tuvimos que parar en una gasolinera para que me pudieran limpiar, vaya odisea cuando me sacaron, estaba hasta las trancas de sucio (imaginaros), lo peor de todo es que el lugar me era familiar y es que mi familia y yo tuvimos que parar en diciembre cuando íbamos a pasar las navidades en esta misma situación, cuando se dio cuenta mi dueña se partía de la risa por la coincidencia y pensando que el de la gasolinera nos iba a reconocer (encerrados en el aseo hasta que me limpiaron), lo peor estaba por llegar me tenían que volver a meter en el transportin (yo sacaba mis uñas y mordía a todo aquel que se acercaba) en realidad todo un show. Cuando lo consiguieron seguimos el viaje, (se me olvidaba en frente de mi viajaban dos compañeros mas Rocky y Nika que son dos perritos que viven conmigo) ellos me miraban dandome ánimos para que no me volviera a marear. Llegamos a nuestro destino, y me tuvieron que duchar (una cosa que odio, aunque no se lo puse nada fácil a mi dueña, se llevo varios arañazos y bocados) pero gracias a esa ducha me quede limpio, hasta parecía otro. Pero mis aventuras acababan de empezar... OS SEGUIRÉ CONTANDO MIS HAZAÑAS SI QUERÉIS
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